Altas Capacidades Intelectuales

Actualmente, no hay acuerdo en la comunidad científica en una definición única respecto a los diferentes conceptos que engloban las AACCII; no obstante, existen diversos términos relacionados con la posesión de capacidades intelectuales de un nivel superior  que suponen conceptos y  matices diferentes (precocidad, talento, prodigio, sobredotación intelectual, genio), De cualquier modo, siempre hay implicado un aprendizaje más rápido, una capacidad intelectual general por encima de la media, además de un perfil de personalidad (o indicadores de posible alta capacidad intelectual, en los que la hipersensibilidad siempre está presente).

adolescentes-superdotadosPartimos de que las personas con altas capacidades intelectuales constituyen un grupo muy heterogéneo. No obstante, como decíamos antes, todas tienen 1) una inteligencia superior -por encima de 120 puntos- o muy superior -por encima de 130 puntos- a la media en cuanto a capacidad intelectual general (capacidad de aprendizaje rápido o muy rápido, que puede estimarse fácilmente haciendo un test de inteligencia “de choque” como, por ejemplo, los tests de la escala Wechsler; esto es, las altas capacidades intelectuales son constatables a través de escalas psicométricas), 2) un buen potencial creativo (desarrollado o no), 3) alta sensibilidad, 4) gran motivación por lo que les gusta y 5) un perfil de personalidad que los caracteriza (esto es, indicadores de posibles AACCII).

Señalar que, hace un tiempo, las personas con altas capacidades eran aquéllas que tenían una capacidad intelectual superior (entre 120 y 129 puntos de C.I.);  sin embargo, actualmente, las altas capacidades engloban diferentes términos, incluyendo tanto la inteligencia superior como muy superior; esta “globalización” del término se produce, sobre todo, a raíz de la prevalencia en la identificación e intervención educativa en las AACCII de la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gadner (que relativiza el C.I. y habla de “inteligencias”, no de “inteligencia”), hablando de la superdotación intelectual como un constructo multidimensional y de los diferentes talentos que puede tener una persona en diferentes áreas -lingüística, lógico-matemática, espacial, kinestésico-corporal, musical, interpersonal, intrapersonal, naturalista, espiritual y existencialista- y que son independientes entre ellas). Según Gadner, el rendimiento dentro de cada una de las inteligencias múltiples es evolutivo, de desarrollo y éste puede o no producirse al mismo tiempo para todas las inteligencias.

Así pues, “Superdotado/a”, según las últimas tendencias, sería aquella persona que dispone de un nivel elevado (por encima del percentil 75, esto es, medio-alto) de recursos tanto en capacidades cognitivas, aptitudinales como en creatividad (incluso, algunos autores, como Castelló, hablan de una superdotación también emocional). Esto es, el superdotado dispone de un nivel elevado en todas las áreas evaluadas: Creatividad, Razonamiento lógico, Gestión perceptual, Gestión de la memoria, Razonamiento verbal, Razonamiento matemático y Aptitud espacial.

Así mismo, se habla de Talentos:

  1. Talentos simples : son personas que están por encima del percentil 95 -superior- en un área o aptitud específica, contemplándose las áreas verbal, matemática, lógica, espacial y creativa.
  2. Talentos complejos : resultan de la combinación de varias aptitudes, que tienen que estar a partir  del percentil 80 -medio-alto-, como son el “Talento académico” (que destaca en aptitud verbal, razonamiento lógico y gestión de la memoria) y el “Talento Artístico” (que destaca en creatividad, gestión perceptual y aptitud espacial); también podríamos añadir el “Talento figurativo” (que resulta de la combinación del razonamiento lógico y el espacial).
  3. Talentos múltiples: son varias las áreas o aptitudes específicas que se situarían a partir del percentil de 95.
  4. Talentos conglomerados: resultantes de la combinación de talentos complejos y simples.

Añadir que la inteligencia hereditaria no es inamovible, sino que el entorno influye en el desarrollo pleno o no de la misma (esto es, las altas capacidades intelectuales es preciso trabajarlas para que se desarrollen adecuadamente y queden plasmadas en una edad cercana a la adolescencia, momento en el que ya se puede emitir un diagnóstico más definitivo).

Características identificativas de los niños/niñas más inteligentes. Indicadores de posibles Altas Capacidades Intelectuales.

  • Capacidad de aprendizaje muy rápido y diferente a otros niños.
  • Gran curiosidad intelectual (preguntan constantemente)
  • Precocidad en el lenguaje (casi todos), en el desarrollo psicomotor (algunos) y en el aprendizaje de la lecto-escritura (algunos aprenden a leer sin ayuda y a escribir con mayúsculas) y del cálculo (algunos).
  • Poseen gran riqueza de vocabulario y madurez en sus expresiones orales.
  • Muy buena memoria.
  • Son hipersensibles.
  • Afán de liderazgo.
  • Enérgicos y activos.
  • Gran imaginación. Disfrutan creando e inventando.
  • Poseen un sentido del humor sofisticado
  • Críticos con ellos mismos y con los demás. Perfeccionistas en lo que les gusta.
  • Algunos son muy competitivos.
  • Demuestran un gran interés por la justicia. No aceptan el autoritarismo porque sí (pudiendo manifestar desobediencia, negativismo e inconformismo).
  • Tienen una gran capacidad de concentración, en aquello que les interesa, ignorando su entorno cuando están ocupados en sus tareas.
  • Generan muchas ideas y soluciones a los problemas y, a menudo, sugieren soluciones no usuales, únicas
  • Pueden presentar dificultades escolares (aburrimiento, desmotivación, fracaso escolar, …) o de relación (con sus iguales, con la familia), lo cual puede dar lugar a problemas personales (baja autoestima, ansiedad, depresión, problemas de comportamiento,…)

* Hay que puntualizar que estas características pueden presentarlas estos niños en mayor o menor proporción y no tienen por qué manifestarlas todas.

Su incidencia

Estos niños se encuentran en cualquier hogar (aproximadamente un 8% de la población tiene altas capacidades intelectuales y un 2% de la población es superdotada). Suele haber, por lo menos, uno o dos niños/as más inteligentes por aula distribuídos irregularmente.

Decir que se nace con unas potencialidades intelectuales de base (tiene un componente hereditario de un 50% un 70% y el resto lo hace el ambiente), pero la inteligencia hay que trabajarla (tanto a nivel cognitivo o intelectual como emocional) para que se canalice adecuadamente y la persona llegue a ser feliz y, por consiguiente, a tener una existencia plena.

Importancia de su detección precoz

Es fundamental para prevenir futuros problemas escolares (aburrimiento, desmotivación, interrupciones constantes en el aula, fracaso escolar, mal comportamiento, …), emocionales (de autoestima, aislamiento, miedo a cometer errores, miedo al fracaso, ansiedad, estados depresivos, … ) o de relación con su entorno (con sus compañeros de clase, con los niños de su edad, con su familia, …); esta detección puede efectuarse a partir del tercer año de vida, (si fuera necesario porque ya presentara algún problema; si no, mejor dejarlo a partir de los 4 años).

Su desmitificación y sus necesidades

Desmitifica las altas capacidades intelectuales y la palabra “superdotado”. Mitos más destacados.

  1. Pensar que los niños/as más inteligentes tienen recursos para desarrollarse solos, que pueden funcionar por su cuenta (sobre todo, en el área escolar), cuando necesitan apoyo a todos los niveles.
  2. Pensar que los niños/as más inteligentes presentan obligatoriamente un buen rendimiento escolar (algunos presentan un rendimiento brillante, pero otros no, al tener una actitud negativa hacia la escuela y desmotivarse, pueden ser, incluso, malos estudiantes).
  3. Pensar que destacan en todas las áreas escolares (esto no suele ser así).
  4. Pensar que hay más altas capacidades intelectuales en los varones que en las mujeres (realmente y, según todos los estudios, la diferencia radica en la identificación -menor en las mujeres- y no en la proporción), entre otros.

Suprime tabúes y no temas si tu hijo/a fuera especialmente inteligente.

Necesitan una educación individualizada y adaptada a sus necesidades especiales. Dales oportunidades, no los rechaces.