LA DIFÍCIL ACEPTACIÓN DEL DIAGNÓSTICO DE UN TDAH

 

Este artículo lo escribo para intentar esclarecer los mitos, miedos y bloqueos mentales que existen acerca de lo que es tener alguna forma de TDAH y la necesidad y dificultad de su aceptación.

Empezaré diciendo que el TDAH (Trastorno de Déficit de Atención con o sin Hiperactividad/Impulsividad) es el trastorno psicológico más común que existe en el mundo y que va en aumento debido, sobre todo, a la sociedad tan compleja en la que vivimos que termina modificando algunas estructuras cerebrales (por el uso desmesurado de las nuevas tecnologías, la adulteración de determinados alimentos, el estrés al que nos vemos sometidos,…).

No voy a explicaros qué es un TDAH porque ya lo hago en algún artículo que tengo en este blog, pero sí quiero comentaros que este trastorno psicológico se diagnostica  a través del historial de la persona (donde aparecen los síntomas atencionales y/o de hiperactividad-impulsividad que ocurren con frecuencia y mantenidos en el tiempo), el factor hereditario (muy importante, por vía materna y/o paterna) y, si se realiza una evaluación en profundidad, determinadas puntuaciones más bajas obtenidas en algunos subtests de los tests de inteligencia y/o de aptitudes. No obstante, cuando en el diagnóstico están también presentes las Altas Capacidades Intelectuales, diagnosticar el TDAH, a veces, si éste no es muy evidente, es complicado, ya que las AACCII pueden camuflarlo y minimizarlo (aunque realmente esté).

Una vez que se ha diagnosticado por un profesional cualificado en este tema (de la psicología o de la medicina), es preciso no dudar del profesional que ha hecho un estudio o una valoración de la persona. Entonces es el momento de comenzar a elaborar el diagnóstico y, finalmente, ACEPTARLO, porque evitarlo, negarlo o “mirar para otro lado” quizás, de momento, reconforta pero, a medio-largo plazo, se pierde la oportunidad de trabajar los síntomas y minimizar y/o eliminar buena parte de las limitaciones que este trastorno provoca y que, en algún momento de la vida, van a manifestarse.

El diagnóstico de las Altas Capacidades Intelectuales, casi siempre, saca a los padres de los niños o adolescentes y a los adultos una sonrisa; sin embargo, son pocas las personas que agradecen conocer que sus hijos/as o ellos mismos tienen un TDAH o una doble excepcionalidad (AACCII y TDAH); de momento, a un grupo importante de ellos les entra el pánico y entran en juego los mecanismos de negación, evitación o “echar balones fuera”, normalmente, culpando a la persona que ha realizado el diagnóstico; así mismo, el fantasma de la medicación del TDAH aparece (y esto es un mito: no todas las personas que tienen un TDAH necesitan medicación y, si la necesitan alguna vez, no es para toda la vida).

La prevención cuando el TDAH está implicado en cualquier diagnóstico psicológico es fundamental para ayudar a la persona que lo tiene, para que, como suelen decir los padres que acuden a las consultas de psicología, “Quiero que mi hijo/a sea feliz”. Pues, si usted quiere que su hijo/a, efectivamente, sea feliz (en ese momento y en adelante), acepte la información que le da el profesional pertinente y póngase “manos a la obra” afrontando las luces y las sombras de dicho diagnóstico a través de lo que le vaya diciendo dicho especialista.

El miedo paraliza  e incapacita a la persona para seguir creciendo y avanzando en la vida: éste es realmente el problema, no la existencia o no del TDAH.

 

 

3 Comments

Cris

Cuánta razón tienes. Y me he encontrado a muchos psiquiatras y psicólogos que niegan que exista el TDAH. Otros dicen que está sobrediagnosticado. Yo creo que simplemente aún no se conoce la dimensión de este transtorno. Probablemente existan muchos subtipos

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Marisol Gómez

Hola, Cris:
Gracias por tu comentario.
Efectivamente, el muchos psicólogos y psiquiatras (la mayoría) reaccionan de la forma que tú dices, ya que la corriente actual en psicología es “desdramatizar” y “desetiquetar”, con lo que se tiende a diagnosticar poco y, muchas veces, mal o de forma parcial.
El TDAH es un gran desconocido en España, y está lleno de mitos e ideas preconcebidas y prejuicios.
Subtipos hay tres (así lo contempla el Manual Diagnóstico de Trastornos Mentales DSM-5): predominantemente inatento o déficit de atención, predominantemente hiperactivo/impulsivo y combinado (mezcla de los anteriores, que es el más común que existe).
El TDAH está infradiagnosticado: hay mucha gente que lo tiene y no lo sabe porque atribuye sus síntomas (ansiedad, altibajos en el estado del humor,…)a que tiene ansiedad o depresión (pero nadie les dice el verdadero origen de su problema).
Queda mucho por trabajar en este sentido y la sociedad no lo está poniendo fácil precisamente.
Un abrazo muy fuerte.
Marisol Gómez

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Teresa

Cuanta verdad hay en tus palabras, yo la primera que no confiaba en el diagnóstico (tdah), seguí al pie de la letra tus consejos,libros recomendados, terapias.No quería dar un paso atrás, pero en el fondo no lo creía, la fase de negación. Pero con el paso de los meses cada vez me daba más cuenta de la razón que tenías y lo acertado del diagnóstico.Gracias por este artículo.

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