Carta de la Directora del Centro

La consulta de Psicología Athenea nace hace tres décadas respondiendo a una necesidad existente en la sociedad de entonces: ayudar a solucionar los problemas “psicológicos” de la población en general. Esta vocación hace que no se le haya cerrado la puerta a ningún problema que se presentara; en un principio, fueron retos que, con formación y esfuerzo, iban consiguiendo mejorar a las personas y ayudarle a solucionar sus problemas, luego ya eran protocolos de actuación que, siempre con motivación, permitían con un 95% de posibilidades, tener éxito en los casos.

athenea-carta-directoraEste compromiso, dedicación (no importa el número de horas de trabajo) y éxito profesional se sigue manteniendo hasta nuestros días: nuestras sesiones son largas (de hora y media a dos horas, dependiendo de lo que le haga falta al paciente y/o cliente), con un diagnóstico diferencial preciso y eclecticismo en la búsqueda de soluciones (nuestra tendencia terapéutica proviene de la psicología cognitivo-conductual, pero también se aplican, por ejemplo, como ayuda en la terapia, y cuando hace falta, las flores de Bach; actualmente, las terapias contextuales de tercera generación en psicología -FAP, Mindfulness, TIP- también se empiezan a aplicar satisfactoriamente).

De nuevo, fue una demanda social, la necesidad de atender a la población superdotada intelectualmente de Málaga y Andalucía, la que hizo abrir otro campo de trabajo, el especializado en niños, adolescentes y adultos superdotados y/o con altas capacidades intelectuales, hace más de dos décadas: con las mismas estrategias, compromiso, formación y dedicación, se han identificado e intervenido a niños, adolescentes y adultos, facilitándoles el desarrollo intelectual, emocional y social a esta población y proporcionando información y asesoramiento a padres y profesores.

Poco a poco, en cuanto la sociedad se ha visto reflejada en estos niños y adolescentes, hay adultos que se han reconocido en ellos, que han encontrado una razón de su especial idiosincrasia, de sus motivaciones y de sus hándicaps a la hora de vivir en sociedad. Estos adultos continúan siendo tan sensibles como lo eran de pequeños, conservando su perfil de personalidad de base en el plano emocional (críticos con ellos mismos y con los demás, perfeccionistas en lo que les gusta, con miedo al fracaso, con baja resistencia a la frustración, impaciencia, insatisfacción personal, con una autoestima en altibajos y falta de habilidades sociales y de asertividad, etc), lo cual les puede provocar en algún momento de su vida estados de ánimo fluctuantes, obstáculos en las relaciones sociales, problemas de ansiedad, fobias o depresión.

Como ya han pasado por la consulta, y lo siguen haciendo, adultos con estas características y problemática, que han acudido con otro motivo de consulta (baja autoestima, estados depresivos, ansiedad, depresión, falta de habilidades sociales) se abre un apartado dedicado a ellos, con objeto de identificarlos (pudiendo estas personas entender, de esta forma, buena parte del origen de su problemática y, con ello, poder desangustiarse) y, por supuesto, intervenirlos.

Puntualizar que no todos los adultos superdotados presentan problemas añadidos a su superdotación: aquéllos cuya superdotación fue canalizada positivamente en su infancia y adolescencia habrán conseguido un buen equilibrio intelectivo-emocional y, con ello, un buen control emocional, aunque sean personas siempre con una sensibilidad especial.

Hace unos 4 años, entró una nueva especialización en esta consulta: la doble excepcionalidad (esto es, altas capacidades intelectuales y TDAH), lo cual ha abierto un canal nuevo e impresionante de actuación con personas aún menos comprendidas que aquéllas que tienen unas altas capacidades intelectuales puras (sin trastornos asociados; en este caso, sin TDAH). El saber que “faltaba un eslabón” en los diagnósticos de las altas capacidades, dio lugar a investigar sobre ello y aparecer el TDAH como trastorno añadido (relativamente frecuente) cuando se diagnostica una alta inteligencia: el TDAH explica resultados entonces inexplicables en los tests de inteligencia y de aptitudes y un campo emocional más complicado en las dobles excepcionalidades. Desde entonces, y sabiendo que estas personas no suelen ser diagnosticadas, y menos intervenidas, con facilidad, la dedicación a este grupo ha sido y es muy intensa.

Colaboradores de la consulta de psicología Athenea

Juan Fernando Cantos Oliva
Psicólogo con amplia experiencia en las altas capacidades intelectuales.

Reyes Berlanga Algaba
Psicóloga especializada en talleres para niños/as de altas capacidades intelectuales y doble excepcionalidad.